Instinto Maternal en Perras y Gatas

El instinto maternal se define como una fuerza mayor, producto del amor, que actúa como mecanismo de protección y defensa de una madre hacia su hijo.

En el mundo animal esto no es distinto, pues perras, gatas y otras especies poseen un gran instinto de protección a la hora de cuidar a sus crías. Este instinto, se genera en el proceso de gestación y se ve mayormente reflejado antes del momento del parto, donde las madres preparan el nido en el cual se efectuará el parto. Una vez que nacen las crías, los lamidos para limpiar a los pequeños afianzan los lazos y hacen que la madre entre en un estado emocional de protección y vigilancia, respecto a los cachorros. 

En las primeras semanas de vida de las crías, es importante no acercarse a las perras o a las gatas, ya que estas madres tienen tan desarrollado el instinto de protección, que puede reaccionar violentamente si perciben que alguna persona intenta acercarse o dañar a sus cachorros. Se han visto casos en donde algunas perras no dejan que los machos se acerquen a la camada para evitar la exposición de los cachorros a algún riesgo.

En el caso de madres jóvenes, algunas de ellas no tienen el instinto maternal desarrollado, por lo que muchas veces entran en estados de alto nerviosismo. Esto y su falta de experiencia hacen que muchas veces los cachorros mueran debido al descuido de sus madres. Recomendamos estar pendiente en caso de encontramos en una situación como esta.

Otra situación donde se aprecia el instinto maternal, es cuando una madre entra en período de lactancia para ayudar a las necesidades de un cachorro huérfano. Este es un mecanismo de cuidado y de protección propio de perras y gatas, quienes entran en un estado de embarazo psicológico que les permite alimentar, cuidar y proteger a las crías en caso de que éstas queden huérfanas. 

Si una madre está actuando como madre sustituta, debemos preocuparnos de alimentarla muy bien para que pueda traspasar correctamente los nutrientes a los cachorros. También debemos saber, que si ha entrado en la fase de parto psicológico (etapa donde se produce mayor cantidad de segregación de progesterona) ésta se apegará mucho más a los pequeños, volviéndose más protectora y en algunos casos, agresiva. 

Sin duda, podemos aprender mucho de nuestras mascotas, las cuales sin decir ni una sola palabra nos dan hermosas lecciones de vida. Para todas ellas y en especial para nuestras madres lectoras dedicamos este artículo en este mes donde celebramos a todas las madres en su día.

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